lunes, 12 de marzo de 2012

El triple filtro


En la antigua Grecia, Sócrates fue famoso por su sabiduría y por el
gran respeto que profesaba a todos.
Un día un conocido se encontró con el gran filósofo y le dijo:
- ¿Sabes lo que escuché acerca de tu amigo?.
- Espera un minuto -replicó Sócrates-. Antes de decirme nada
quisiera que pasaras un pequeño examen. Yo lo llamo el examen del
triple filtro.
- ¿Triple filtro?
- Correcto -continuó Sócrates-. Antes de que me hables sobre mi
amigo, puede ser una buena idea filtrar tres veces lo que vas a
decir. Es por eso que lo llamo el examen del triple filtro.
El primer filtro es la verdad.
¿Estás absolutamente seguro de que lo que vas a decirme es cierto?
- No -dijo el hombre-, realmente solo escuché sobre eso y…
- Bien -dijo Sócrates-. Entonces realmente no sabes si es cierto o
no.
Ahora permíteme aplicar el segundo filtro, el filtro de la bondad.
¿Es algo bueno lo que vas a decirme de mi amigo?
- No, por el contrario…
- Entonces, deseas decirme algo malo sobre él, pero no estás seguro
de que sea cierto.
Pero podría querer escucharlo porque queda un filtro: el filtro de
la utilidad.
¿Me servirá de algo saber lo que vas a decirme de mi amigo?
- No, la verdad que no.
- Bien -concluyó Sócrates-, si lo que deseas decirme no es cierto,
ni bueno, e incluso no me es útil, ¿para qué querría yo saberlo?.
Usa este triple filtro cada vez que oigas comentarios sobre alguno
de tus amigos(as) cercanos(as) y queridos(as). La amistad es algo
invaluable, nunca pierdas a un(a) amigo(a) por algún mal entendido o
comentario sin fundamento.

martes, 6 de marzo de 2012

Sociedad de consumo


 Comencemos la reflexión con un texto sobre la Sociedad de Consumo


Fragmento del libro Le bonheurd d´apprendre, de  François de Closets, que recoge muy bien y con una ironía muy sagaz, las circunstancias de la cultura de consumo en la que vivimos:

"¿Deseáis descubrir el mundo? La industria del turismo se hace cargo de vosotros y os permite verificar que se parece a las fotografías de los folletos publicitarios. ¿Acaso es la belleza lo que os tienta? Utilizad cremas y píldoras, recurrid a los masajes, a la cirugía estética, id a la cura de talasoterapia, envolvedlo todo en una indumentaria atrayente, tal es el precio de la belleza. Elevado, eso ni que decir tiene. Si os gustan las bellas historias, no os toméis la molestia de leer: mirad la televisión, id al cine; si la gastronomía os tienta, no aprendáis cocina: pagaros buenos restaurantes; si queréis emociones fuertes, daros una vuelta por Euro Disney; si os fascinan las cuestiones metafísicas, acudid a consultar a un mago y si, pese a todas estas diversiones, os hundís en la depresión, tomaros un Prozac o un Lexomil. Pero sobre todo no emprendáis nada por vosotros mismos, no vayáis a esforzaros, a desgastaros, a fatigaros, a someteros a una disciplina que os obligue. Pagad, eso es lo único que tenéis que hacer."

Dejo este vídeo representativo